En qué consiste vaciar una casa: quién entra, qué se saca y adónde va cada cosa

En qué consiste vaciar una casa: quién entra, qué se saca y adónde va cada cosa

Casi nadie contrata un vaciado más de dos o tres veces en la vida, y suele coincidir con un momento complicado: una pérdida, una mudanza forzada, una venta con plazo. Es normal no saber qué pedir ni qué esperar. Por eso lo explicamos aquí desde el principio, con las palabras que usamos cada día en Reus y en los pueblos del Baix Camp.

En resumen, vaciar una casa es sacar absolutamente todo lo que contiene y devolverla libre y barrida, con cada objeto enviado a su destino. Eso incluye lo que está a la vista y también lo que se ha ido acumulando durante años en el altillo, el trastero, la galería, la terraza o los armarios empotrados.

Vaciado, mudanza y limpieza a fondo: tres encargos distintos

La clave está en el objetivo de cada servicio. La mudanza lleva tus pertenencias a otra casa y las deja colocadas. La limpieza a fondo deja reluciente una vivienda que conserva sus muebles. El vaciado, en cambio, retira todo el contenido, decide qué pasa con cada pieza y te devuelve un espacio vacío.

Por eso cada servicio llega en un momento distinto. Se recurre al vaciado al repartir una herencia, al recuperar un piso que deja el inquilino, al poner una vivienda en venta, al cambiar a una casa más pequeña o al preparar una obra que necesita las habitaciones libres.

El equipo que se presenta y el material que trae en la furgoneta

Llegamos con camión o furgoneta propia y todo lo necesario: mantas, cartón, fundas para colchones, carretillas, herramientas para desmontar y protecciones para la escalera. Cuántas personas vienen lo decidimos viendo tus imágenes, porque no se trabaja igual en un bajo de Mas Pellicer con aparcamiento delante que en un cuarto piso sin ascensor en el Centre.

Ese cálculo es la parte del trabajo que no se ve y la que impide imprevistos. Del vídeo salen el número de bultos, los viajes del camión, las horas y las protecciones necesarias, y a partir de ahí ajustamos el equipo antes de cerrar la fecha.

El orden de la jornada, del plástico del rellano a la escoba

Lo primero, siempre, es proteger. Forramos rellano, barandilla, peldaños, marcos de puertas y ascensor antes de sacar el primer objeto. A continuación reunimos los objetos personales en cajas con nombre, que llegan a la familia sin pasar por el camión. Y solo después empieza la bajada.

Lo que baja mejor por piezas se desmonta en el piso, los materiales se van agrupando por tipos en el rellano y los viajes se hacen seguidos, dejando siempre sitio para que los vecinos suban y bajen. Terminada la retirada, barremos habitación por habitación, incluidos la galería y el altillo, y hacemos fotos de cada estancia ya despejada.

Los rincones donde se esconde la mitad del volumen

Casi siempre se repiten los mismos escondites. Un piso que parecía ligero pasa a necesitar dos días cuando se abre un altillo lleno hasta el techo, un trastero del sótano que no se ha ordenado en años, una galería que hace de almacén o una terraza con muebles de jardín y macetas enormes.

Por eso pedimos que el vídeo entre en esos espacios. Lo que se ve de un vistazo desde el pasillo es muy inferior a lo que acabará en el camión, y esa diferencia marca la distancia entre un precio cerrado y una estimación a ojo.

El recorrido de cada bulto una vez cruza el portal

Antes de salir, cada bulto ya tiene destino. Lo que todavía se puede usar se vende o se da a entidades sociales de la comarca. El hierro, la madera, la ropa y los aparatos eléctricos se separan en montones dentro de la casa y terminan en un gestor autorizado que firma un recibo de cada fracción.

Lo que no tiene ningún otro destino se lleva a la deixalleria, que cobra por kilos, y esa tasa se presupuesta aparte. Todo este reparto repercute en tu bolsillo: cuantas más cosas con salida haya en la casa, más cerca estará el trabajo de no costarte nada.

Qué recibe la familia el día que se devuelven las llaves

Al devolver las llaves, la familia recibe tres cosas. La vivienda barrida y lista para enseñarla, alquilarla o firmar su venta. Un reportaje fotográfico de cómo estaba y cómo ha quedado. Y una caja con escrituras, fotografías, joyas, cartas y cualquier objeto de valor sentimental.

El reportaje es especialmente útil cuando los herederos viven fuera de Reus, porque pueden comprobar el resultado sin desplazarse. Los justificantes de los gestores quedan guardados por si alguien quiere saber adónde fue cada material.

Cuánto dura y qué hace que dure más

Cuánto dura depende de la casa. Para un piso corriente con ascensor y dos o tres habitaciones basta una jornada: entramos temprano y a media tarde está listo. Si la vivienda tiene varias alturas y el altillo repleto, cuenta con dos jornadas, a veces tres; entonces añadimos personas al equipo para acortar el plazo.

Las escaleras y los metros hasta el camión alargan la jornada; un vídeo completo, grabado con calma, la acorta. Si quieres profundizar, lee cómo trabajamos o busca tu duda en las preguntas frecuentes.

Cuéntanos qué guarda el altillo y te explicamos la jornada entera

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