
La Pastoreta ocupa el borde norte de Reus y pertenece a la ciudad que se construyó a partir de los años noventa y dos mil: manzanas abiertas, calles trazadas con anchura generosa, aparcamiento en superficie y edificios de cuatro a siete alturas con ascensor, trastero y, en buena parte de ellos, garaje. Las viviendas van de los setenta a los noventa metros, con terraza, cocina office y armarios empotrados.
Es un barrio con mucha rotación de inquilinos, y eso marca el tipo de encargo: aquí se vacía menos por herencia y más por entrega de llaves, casi siempre con una fecha concreta encima de la mesa.
Fincas que vaciamos en la Pastoreta
Los edificios repiten un esquema muy práctico para este trabajo: vestíbulo con doble puerta, ascensor donde entran carro y colchón sin forzar, dos o tres viviendas por planta y rellanos con espacio para dejar una tanda preparada mientras baja la anterior. Los pisos tienen pasillo corto y armarios empotrados de gran capacidad, que es donde se esconde la mitad de la ropa y del menaje.
El trastero, casi siempre en el sótano y con acceso por el mismo núcleo, se carga en la misma operación. Cuando la comunidad autoriza el paso de vehículos por el garaje, la jornada se acorta todavía más porque desaparece el acarreo por la acera y el carro no sale del edificio.
Promociones de los dos mil
Portal amplio, ascensor cómodo y trastero asignado por vivienda.
Calles de trazado nuevo
Calzada ancha, aparcamiento y espacio para maniobrar el camión.
Bloques con garaje
Acceso rodado hasta el ascensor cuando la comunidad lo permite.
Terrazas y galerías cerradas
Superficie exterior que suma volumen al encargo.
Muebles y línea blanca que retiramos
El contenido habitual aquí es mobiliario reciente y muy vendible: salones completos, mesas, sillas, camas con canapé, colchones con pocos años, armarios, electrodomésticos que arrancan y pequeño aparato de cocina. La terraza suma tendedero, muebles de exterior y macetas, y el trastero aporta cajas, herramienta, bicicletas y material deportivo.
Con ese reparto, lo recuperable cubre el trabajo sin dificultad. En la Pastoreta lo que aún funciona suele encontrar comprador o una entidad social que lo quiera, el textil en buen estado se reutiliza y lo demás sale clasificado hacia gestor autorizado, con justificante por fracción.
Vaciado de pisos por herencia o fin de alquiler
Del barrio nos escriben sobre todo propietarios e inmobiliarias. Alquileres que vencen y hay que devolver despejados para recuperar la fianza, pisos que salen a la venta y quieren enseñarse vacíos, inquilinos que se trasladan y dejan mobiliario que ya no viaja con ellos. También hay familias que cambian de vivienda dentro del mismo barrio y aprovechan para soltar lo que sobra.
Casi todos llegan con una fecha límite, así que la valoración sobre imágenes encaja bien: contestamos el mismo día y la jornada se aparta al instante, sin depender de que haya hueco en una agenda comercial.
Agenda y horarios del vaciado de un piso
La jornada se organiza alrededor del calendario del inquilino. Fijamos día y franja en cuanto tenemos las imágenes, y si la entrega de llaves cae en viernes reservamos la mañana anterior para que la vivienda quede barrida y fotografiada con margen. El vehículo se coloca frente al portal, que aquí siempre tiene sitio, o baja al garaje si la comunidad lo autoriza.
Dentro trabajamos por habitaciones, con el rellano y la cabina protegidos, y dejamos el trastero para el final. Al terminar entregamos el reportaje del antes y el después, que en una devolución de alquiler vale tanto como el propio barrido.
Un paseo grabado y enviado al WhatsApp
Con el teléfono en la mano, entra en cada cuarto, abre puertas de armario, pasa por el trastero, la galería o el altillo, di en qué piso estás y, ya en la calle, enfoca el portal de la finca. Con esas imágenes calculamos metros cúbicos, valoramos los muebles, comprobamos el ascensor y buscamos sitio para el camión.
La valoración escrita, dentro del día
Te llega un texto que responde a una sola pregunta —pagas o no pagas— y, si hay algo que pagar, separa las horas de escalera de la tasa de deixalleria. Como queda escrito, puedes volver a leerlo o pasárselo a quien deba dar el visto bueno en la familia.
Jornada apalabrada con día y franja
A la hora pactada llegan el equipo y la furgoneta; se forran rellano, barandilla y peldaños y, viaje a viaje, cada objeto va a su pila: reutilizable, hierro, madera, tejido o aparato eléctrico.
Vivienda barrida y llaves devueltas
Para cerrar, escoba en todas las habitaciones, fotos comparando cómo estaba el piso y cómo queda, y las llaves de nuevo en manos de su dueño. El piso está listo para enseñarlo, firmar en notaría o devolverlo al propietario.
Acceso y precio del vaciado de la finca
En la Pastoreta las tres circunstancias suelen alinearse: mobiliario reciente con salida, destino declarado para cada bulto y un acceso que no opone resistencia. De ahí que la respuesta habitual sea que no hay factura, ratificada por escrito antes de que subamos, incluso cuando el encargo incluye trastero y terraza.
Cuando lo que queda dentro es sobre todo colchón vencido, tablero deshecho por la humedad o restos de obra, esa fracción se entrega por peso y aparece con su importe al lado. Mándanos las imágenes desde contacto y repasa las preguntas más frecuentes.
Preguntas frecuentes en la Pastoreta
¿Cómo se resuelve una finca del nucli antic sin ascensor?
Con más gente y con el destornillador en la mano. En las escaleras del Centre, los armarios de tres cuerpos se desmontan en el propio rellano, los somieres se doblan y, si el giro no deja pasar el sofá, se separa en piezas; después todo baja poco a poco, sin taponar la escalera a los vecinos.
Antes de empezar cubrimos barandilla, peldaños y esquinas. Es faena que hacemos a diario entre Monterols, Llovera y el Mercadal; lo que cambia es la cuenta, porque cada altura a pie de escalera engorda las horas de equipo. Por eso preguntamos siempre por la altura y pedimos una toma del portal.
¿Dónde aparca el camión en una calle peatonal del Centre?
En el punto habilitado más próximo, y esa distancia se mide antes de pronunciar cifras. En el nucli antic la furgoneta suele quedarse en el raval o en una plaza cercana, y cada pieza recorre unos metros a mano, en ocasiones dentro de la franja municipal de carga y descarga.
Lo comprobamos con la toma del portal y con la dirección exacta, y lo dejamos escrito en la valoración: si el acarreo es corto, lo habitual es que se mantenga el cero; si se alarga, ese capítulo aparece con su importe y tú decides. En el barri Gaudí o en Mas Pellicer ni se plantea, porque se aparca delante.
Vives en la Pastoreta: graba el paseo y sabrás hoy si te sale sin coste
603 38 00 04